PRÓLOGO
El 45º Capítulo General de los Hermanos de las Escuelas Cristianas y la 2.a Asamblea Internacional de la Misión Educativa Lasaliana (AIMEL) continuaron la reflexión iniciada por el 43º Capítulo General (2000) sobre la asociación para el servicio educativo de los pobres. Estos dos encuentros internacionales recientes reafirmaron el deseo del Instituto de incrementar nuestro compromiso con los pobres.

Además de describir quiénes somos, debemos también expresar para quién somos. El para quién proporciona a Hermanos y Laicos una direccionalidad a la misión común en su ministerio de educación humana y cristiana.

Fieles a nuestros orígenes, expresamos la pasión que nos mueve: el servicio de educación humana y cristiana, preferentemente a los pobres, en el contexto del siglo XXI. Todos nuestros estudiantes están incluidos en esta mirada evangelizadora de la educación; todos son hijos de Dios y destinatarios de la Buena Nueva de Jesucristo; a todos los invitamos a descubrir el Reino de Dios a través de acciones concretas de solidaridad con el pobre y vulnerable. Nosotros Lasalianos, Hermanos y Laicos, establecemos y sostenemos comunidades educativas en las que el Evangelio es proclamado diariamente. Por esa razón, una Declaración de Pedagogía Lasaliana está fundamentada en la llamada que hemos recibido a ser ministros de Dios y embajadores de Jesucristo.

El 45º Capítulo General (2014) creó el Consejo Internacional de la Misión Educativa Lasaliana, CIMEL (Circular 469, Propuesta 12). Entre las responsabilidades confiadas a este Consejo están el desarrollo y la incorporación de los rasgos de identidad lasaliana en todas nuestras comunidades educativas y la implementación y evaluación de las líneas de acción propuestas por la 2.a AIMEL (2013) y ratificada por el Capítulo General.

Posteriormente, el Consejo General aprobó los estatutos del CIMEL y cambió el nombre por el de Consejo Internacional de la Asociación y Misión Educativa Lasaliana (CIAMEL). Este Consejo es “un órgano deliberativo y colaborativo formado por Hermanos y Laicos que representan todas las Regiones del Instituto” (Circular 470, p. 25). Los estatutos mencionados anteriormente están destinados a cuantos están comprometidos en la misión Lasaliana (CIAMEL, 2015, 2.1.2). El mandato de CIAMEL incluye la publicación de una Declaración.

La Declaración de la Pedagogía Lasaliana articula la visión educativa Lasaliana para el siglo XXI. Nuestra visión hunde sus raíces en la pasión de Dios por el pobre (R.18). La visión inspira la misión Lasaliana desarrollada cooperativamente por Hermanos y Laicos. Juntos aseguramos la vitalidad de la misión creando y desarrollando estructuras organizativas, para la formación y para la investigación, en las cuales cada persona puede profundizar la comprensión de su propia vocación y de la misión Lasaliana (R.19).

En el 2019 celebraremos el tricentenario de la muerte de Juan Bautista de La Salle. La alegría anticipada de la celebración de este aniversario aumenta por la presencia de más de 90.000 Educadores lasalianos que procuran diariamente el bienestar de más de 1 millón de niños, jóvenes y adultos en 77 países cultural y religiosamente diferentes.

Las realidades del complejo contexto educativo contemporáneo demandan constantemente nuevas respuestas a medida que nos esforzamos en ayudar a nuestros estudiantes a descubrir el Reino de Dios. Exclusión social, ideologías fundamentalistas, racismo, xenofobia son una llamada para nosotros y para nuestros estudiantes a emplear estrategias que promuevan solidaridad, inclusión, diálogo y tolerancia. Nuestras comunidades educativas lasalianas deben ser heraldos de paz, compasión y reconciliación.

Espero que la futura Declaración de la Pedagogía Lasaliana ayude a todos nuestros centros a crecer como espacios de desarrollo humano integral en los que cada persona pueda encontrar a Dios y a sus hermanas y hermanos en un esfuerzo común para fomentar los valores del Reino de Dios.

Conscientes de ser ministros de Dios y embajadores de Jesucristo para los niños, jóvenes y adultos que Dios ha confiado a nuestro cuidado, reafirmamos nuestro compromiso con el desarrollo en curso de una pedagogía inspirada en el Evangelio e iniciada por Juan Bautista de La Salle y los primeros Hermanos. Nuestro compromiso renovado es un signo de esperanza al celebrar el tricentenario de la muerte del Santo Fundador.

H. Robert Schieler fsc
Superior